Updateando en junio 2026 con olor a…

Hace tiempo que no me pasaba por aquí para ponerme al día con quienes seguís las aventuras de la Bischita en su versión original, así que creo que ya iba siendo hora de contaros qué ha estado pasando durante estos meses.

Si habéis notado que el podcast de la Bischita ha estado más silencioso de lo habitual, no es casualidad. No lo he dejado, ni mucho menos, pero sí he tenido que aparcarlo un poco para centrarme en otros proyectos que ahora mismo requerían más atención. Entre ellos está Huele a Caca, que actualmente realizo en solitario y con una periodicidad mensual, y también el Lippypodcast, que hago junto a Ioana cada quince días y que sigue creciendo poco a poco.

La realidad es que llevo una temporada reestructurando y ordenando mis proyectos. Cuando una tiene muchas ideas, muchas ganas de crear y una lista infinita de cosas que le gustaría hacer, es fácil pensar que todo cabe. Pero la vida es una, el tiempo es limitado y llega un momento en el que hay que aceptar que no se puede estar en todas partes al mismo tiempo.

También sigo haciendo difusión sobre lipedema y colaborando con marcas a través de LipedemaDiary, aunque ahora de una manera más esporádica. Es un proyecto que sigue siendo importante para mí y al que le tengo muchísimo cariño, pero he aprendido que hay etapas en las que simplemente no se puede mantener el mismo ritmo de siempre.

Entre el trabajo por cuenta ajena, la familia, la pareja, las responsabilidades del día a día y todas esas circunstancias que van apareciendo sin avisar, las horas se quedan cortas. Por mucho que una intente organizarse, el día sigue teniendo 24 horas para todo el mundo.

Hace años un jefe me dijo una frase que en aquel momento no terminé de entender del todo: «con todo no se puede». Y con el tiempo he descubierto que tenía razón. No se puede bailar en siete bodas a la vez. Bueno, poder, se puede intentar. Pero al final lo único que consigues es correr de un lado para otro, vivir con estrés y no disfrutar realmente de ninguna de ellas.

Además, este año ha sido especialmente intenso. Entre febrero y mayo estuve viviendo en Cádiz por una experiencia laboral temporal que terminó siendo mucho más que un trabajo. Fue una etapa única que me ayudó a redescubrir una parte de mí que llevaba demasiado tiempo callada. Algunas necesidades volvieron a encenderse. Otras se apagaron. Y hay muchas que todavía están por definirse.

Supongo que la vida también va de eso. De cambiar. De evolucionar. De descubrir que lo que querías hace cinco años no tiene por qué ser lo que necesitas hoy.

Cada vez tengo más claro que la vida no es un «ahora y ya». No es una carrera por llenar vasos y acumular cosas, experiencias o logros. Para mí se parece más a disfrutar del viaje. A vaciar algunos vasos para poder llegar con espacio a nuevos caminos. Porque la meta, en realidad, una nunca sabe cuándo llegará. Lo único seguro es que llegará. Si algo tenemos claro desde que nacemos es que algún día moriremos.

Y precisamente por eso intento valorar más el camino.

Durante este tiempo también tuve que despedirme de mi gatita Noa. Tan solo tenía ocho añitos. Quienes compartís vuestra vida con animales sabéis que dejan huellas enormes en espacios muy pequeños. Su marcha me recordó algo que ya sabemos, pero que a veces olvidamos: la vida es eso que pasa mientras estamos ocupados haciendo otros planes.

A veces tengo la sensación de que la sociedad nos empuja por senderos llenos de espinas cuando delante tenemos caminos mucho más sencillos. Nos obsesionamos con superarnos constantemente, como si siempre hubiera una nueva meta que alcanzar. Y quizá me equivoque, pero cada vez pienso más que superarse no es una obligación. Es algo que ocurre de forma natural mientras vivimos, aprendemos, nos caemos y volvemos a levantarnos.

Bueno… ya me estoy poniendo demasiado profunda y esto parece más una charla de madrugada que una actualización de la Bischita.

Así que mejor os cuento lo importante.

Os invito a descubrir Huele a Caca. Ya tardaba yo en montar otra web, jejeje. Allí podéis escucharme cada lunes con un capítulo nuevo y seguir todas las locuras que se nos ocurren.
https://hueleacaca.es/

Y, por supuesto, podéis seguir acompañándome en mis aventuras, reflexiones, experimentos creativos y momentos existenciales desde mis cuentas de instagram ^_^

Gracias a todas las personas que seguís a la Bischita de una manera u otra. Da igual si llegasteis por el lipedema, por el doblaje, por los podcasts, por una historia absurda o porque un día os cruzasteis conmigo por internet y decidisteis quedaros un rato.

Si has llegado hasta aquí, envíame un mensaje.

¡Killaaaaaa! o ¡Killoooooooo!

Me encantará saber de ti.

Un bischiabrazoooooo!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.